>> indice Matices No. 36

Importante recurso colombiano

La guadua es originaria del continente americano y pertenece a la familia Poaceae y a la subfamilia Bambusoideae. Los indígenas colombianos y ecuatorianos la llaman bambú.

El género A. Kunth, que reúne aproximadamente 30 especies, se puede diferenciar entre los demás por sus robustos y espinosos tallos, cubiertos por bandas de pelos blancos que invaden la región del nudo (aros), y por sus hojas caulinares (que nacen del tallo) ubicadas en la parte superior en forma de flecha.

Pese a que se distribuye desde los 23º de latitud norte en San Luis de Potosí en México hasta los 35º de latitud sur en Argentina, puede crecer naturalmente en todos los países de América Latina con excepción de Chile y las islas del Caribe.

Nuestro país es privilegiado por albergar este portentoso material, pues según la Sociedad Colombiana de Bambú (SCB), existen alrededor de 55.000 hectáreas (ha) de guaduales sembradas en todo el territorio nacional, de las cuales el 55% –que corresponde a 30.000 ha–, se encuentran abrazadas por la región del Eje Cafetero.

Según Ximena Londoño, presidenta de la SCB, la guadua en Colombia se proyecta fuertemente en los sectores de la construcción, la mueblería y la preindustrialización por sus innumerables características.

"Se trata de un recurso renovable, de rápido crecimiento y fácil reproducción, que puede utilizarse como material alternativo a la madera. Es amigable con el medioambiente y genera un alto porcentaje de mano de obra, lo cual impulsa a los productores de la región a trabajar de manera confiada con esta materia prima", afirma Londoño.

Y no es para menos. Después de la promulgación de la norma NSR–10 capítulo G12 que reglamenta y autoriza la utilización de la guadua para la construcción de viviendas en Colombia, y cuya vigencia empezó desde diciembre del año pasado, los más de 100 productores de esta planta en Colombia podrán construir casas hasta de dos pisos, autorizados por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

No obstante esa autorización, hasta ahora no existía una investigación científica que lograra comprobar que las mejores guaduas se encontraban localizadas en el Eje Cafetero y que, en efecto, sus cualidades las hacían superiores frente a otras. Por pura intuición, eran el material preferido de los artesanos.

Ello, hasta que investigadores del grupo en Diversidad Biológica de la Universidad Nacional de Colombia en Palmira, la SCB y Bambú de Colombia, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), decidieron encaminar su proyecto a la validación de esa teoría popular. Una comprobación que comenzó hace tres años, con miles de historias que los llevaron hasta la prodigiosa guadua.

Fotos: Paula Rugeles y Ximena Londoño.