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Proyección de una gigante

No solo las características genéticas y el hallazgo de materiales superiores para la construcción, la mueblería y la artesanía hacen de esta planta un faro importante para la industria, pues los científicos encontraron, además, que en los suelos donde crece hay una alta presencia de hongos y nematodos entomopatógenos (gusanos microscópicos) que podrían ser grandes controladores de plagas.

"Evaluamos el hongo en condiciones de laboratorio y encontramos que controlan hasta en 85% las larvas de Compsus, un insecto que afecta severamente los cultivos de los cítricos y que se alimenta de sus raíces", afirma Arturo Carabalí, investigador de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica).

Ello, según el profesor Muñoz, quiere decir que esta guadua se proyecta como un fuerte material candidato para sustituir a la madera, ya que además de las virtudes que aseguran su calidad, en términos de producción es más eficiente.

"Si la comparamos productivamente con la madera, la guadua puede madurar, en un guadual establecido, entre 5 y 6 años para ser utilizada en la industria; mientras que un árbol tarda entre 20 y 30 años en estar listo para la industria. Así, se reduce significativamente el tiempo de producción", explica el profesor Muñoz.

Ximena Londoño afirma que la guadua se proyecta fuertemente en el sector de la mueblería y la construcción en Colombia por sus innumerables bondades, demostradas por el grupo de investigación de la UN en Palmira.

"Se trata de un material alternativo a la madera, que actualmente enfrenta una problemática grave por la descontrolada deforestación. Entretanto, la guadua posee propiedades autorreproducibles, genera mano de obra y es amigable con el medioambiente", afirma Londoño.

Por otra parte, gracias al reconocimiento que le hace el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial a través de la creación de la norma NSR–10 capítulo G12, la A. Kunth no solo será útil para los artesanos, sino que también beneficiará a los productores y constructores colombianos, quienes podrán contar con estructuras resistentes y con calidades comprobadas para los planes de vivienda.

Actualmente, los nueve materiales se duplican en un banco de germoplasma de la UN, con el fin de que las semillas estén a disposición de los cultivadores. Entretanto, los investigadores continúan trabajando en un estudio a nivel nacional que busca hallar nuevos tipos de guadua con calidades superiores, ¡una tarea que seguramente les resultará espinosa pero muy productiva!

Fotos: Paula Rugeles y Ximena Londoño.
La flor de la guadua no se puede autofecundar, para producir su semilla es necesario que otra flor aporte el polen.